Felicidades “Chaika”

Valentina TereshkovaHoy celebra su 70 aniversario la primera mujer de la Historia que viajo al espacio. Un 6 de marzo de 1937 nacia en Maslennikovo, Valentina Vladimirovna Tereshkova, Валентина Владимировна Терешкова.

El 16 de junio de 1963 es una fecha histórica para la astronáutica y la humanidad: Valentina Tereshkova, de 26 años, ciudadana soviética, se convierte en la primera mujer cosmonauta de la Historia, a las 9:29 UTC, despegó desde la base espacial de Baikonur, la nave Vostok 6, tripulada por Tereshkova, que dio 48 vueltas alrededor de la Tierra durante tres días.

Será preciso esperar unos veinte años para que otra mujer vuelva al espacio. Es otra soviética, Svetlana Savitskaja, en agosto de 1982.

Valentina Tereshkova, nació el 6 de marzo de 1937 en Maslennikovo, una pequeña aldea situada en el Oblast de Yaroslav, unos 200 kms al norte de Moscú, en una familia campesina de muy pocos recursos. El padre de Valentina murió en 1940 combatiendo durante la Campaña de Finlandia.

La madre de Valentina queda viuda a los 27 años y tuvo que criar sola a sus tres hijos. La familia se traslada en 1945 a la ciudad de Yaroslav donde la madre y la hermana mayor trabajaran en una fábrica de tejidos. Su madre trabajaba tanto que según Tereshkova, ni ella ni sus hermanos la vieron nunca en un momento de ocio o de descanso.

Tras acabar la escuela media en 1953, Valentina trabajó en una fábrica de nueumáticos, mientras por las noches estudiaba la secundaria.Tenía aficción por la historia, las matemáticas y por la música. En 1955 trabaja en el Combinado Textil “Krasny Perekop”.
Sin abandonar su trabajo en la fábrica estudia peritaje industrial. Calificación de Sobresaliente en el fin de carrera. De Ingeniero Técnico Industrial trabajó en el taller mecánico de reparaciones de “Krasny Perekop”. Valya, como le llamaban cariñosamente, era una chica sana, deportista y muy valiente puesto que en 1958 se inicia en la práctica del paracaidismo en el aéreo club de Yaroslav.

En 1961, una comisión que recorría los clubes con el objeto de seleccionar paracaidistas a quienes luego prepararían para hacer vuelos espaciales, la eligió a pesar de su juventud y de su falta de experiencia y supera la selección de una comisión médica para formar parte del contingente de cosmonautas soviéticos.

La busqueda de candidatos entre los paracaidistas se debía a que las naves Vostok no tenían dispositivo para aterrizar. Una vez atravezadas las capas más altas y menos densas de la atmósfera, el cosmonauta era eyectado de la cápsula junto con su asiento gracias a un dispositivo cuando aún se encontraba a 10 Km del suelo, y completaba el descenso en paracaídas. Los mecanismos para frenar un vehículo con paracaídas no se hallaban perfeccionados y se prefirió no correr el riesgo de que el cosmonauta tocara suelo dentro del vehículo. En 1962 fue seleccionada para su ingreso en el cuerpo femenino de cosmonautas. De entre más de cuatrocientas candidatas, cinco fueron seleccionadas: Tatiana Kuznetsova, Irina Soloviova, Zhanna Yérkina, Valentina Ponomariova, y Tereshkova.

Tras la selección, inicia sus entrenamientos para el vuelo espacial, comenzó la etapa de preparación en el Centro de Entremamiento para Cosmonautas (el TsPK), en las afueras de Moscú. La preparación consistía en un duro entrenamiento físico para habituarse a la ausencia de gravedad en el espacio, así como en la práctica de diversos tipos de actividades, manipulación de aparatos, etc. Pero además tuvieron que formarse en el aspecto teórico, estudiando matemáticas, meteorología, astronomía, física, computación y navegación espacial.
Según cuenta Valentina, “continuábamos con la preparación física y con especialistas de institutos académicos que nos dictaban charlas. Las aspirantes a cosmonautas girábamos por diez, como denominábamos a las diez unidades de sobrecarga; tu peso de 60 kg se convertía en 600 kg con la fuerza centrífuga”. En 1963 termina los cursos de Ingeniero Aeronáutico.

La selección definitiva se hizo en el último momento. En principio estaba planeada una misión dual en la que volarían dos mujeres, una en la nave Vostok 5 y otra en la Vostok 6. Pero el 21 de marzo de 1963 en la reunión del Presidum del Soviet Supremo se decidió que solo iría una mujer.La decisión estuvo entre Ponomaryova y Tereshkova, y finalmente se eligió a esta última.
El astronauta Valery Bykovsky sería lanzado en la Vostok 5, y dos días después lo sería Valentina Tereshkova en la Vostok 6.

Como estaba previsto, el 14 de junio de 1963 despegó la Vostok 5 con Bykovsky a bordo.
Y el 16 de junio de 1963 despegó la nave Vostok 6, Tereshkova se convirtió así en la primera mujer en la Historia que viajo al espacio.
Su nombre en clave durante la misión fue Chaika, Чайка, que significa gaviota.
Su primer mensaje fue: “Aquí chaika. Veo el horizonte, una banda azul claro. Ahí está la Tierra, ¡qué hermosa es! Todo marcha espléndidamente”.
La Vostok 5 y la Vostok 6 establecieron contacto por radio, y llegaron a estar a menos de 5 kms de distancia mientras orbitaban la tierra. Bykovsky tenía como nombre en en clave Yastreb, que significa “halcón”. De esta forma la “gaviota” y el “halcón” surcaron el espacio como unidos por un hilo invisible.
Valentina condujo la nave durante 71 horas, es decir, tres días, suficientes para superar en un 50% el tiempo general sumado de todos los astronautas norteamericanos que habían circunvolado el planeta.

Además de todo lo relacionado con el control de la nave, Valentina tuvo que realizar en este tiempo numerosas pruebas y experimentos, la mayoría relacionados con la radiocomunicación. Los cosmonautas mantenían un enlace con la Tierra a través de onda corta y ultracorta, y también mantenían contacto radial entre ellos, coordinando las acciones y comparando los resultados de las observaciones. Los objetivos del vuelo también incluían el análisis comparativo de los efectos del vuelo espacial en el organismo de hombres y mujeres. Además en esta misión fue solucionado de manera definitiva el problema de la alimentación de los cosmonautas.

El aterrizaje de Tereshkova se produjo a las 8:20 UTC del 19 de junio, y tras haber orbitado la Tierra 48 veces. Unas horas despúes aterrizaba la Vostok 5.
Se la concede el título de “Héroe de la Unión Soviética” y el de “Piloto cosmonauta de la URSS” (1ª mujer cosmonauta) y se la distingue con la “Orden de Lenin”.

Debido a la guerra fría se dijo en la propaganda Occidental, para quitar méritos a la primera incursión de la mujer en el espacio, que se trataba de un mero “acto propagandístico de los comunistas” y algunos medios de comunicación informaron que durante el vuelo ella estaba casi desmayada, cuando en las pantallas de televisión se podía ver muy bien como sonreía e intercambiaba bromas con Valery Bykovsky, e incluso cantaba. Aunque Valentina se mantuvo al margen de esta polémica, centrándose solo en su trabajo, señaló posteriormente: “Nunca aceptaré el juicio de que el vuelo de la primera mujer cosmonauta fue sólo propaganda. No, porque nos preparamos para ello cabalmente. Llegamos como paracaidistas y nos convertimos en cosmonautas”.

Sin duda no fue nada fácil surcar el espacio. Mucho se ha dicho sobre las condiciones del Vostok 6, y desde luego no contaba con los adelantos que existen hoy. Esto realza el mérito de Valentina Tereshkova. Ella soportó plenamente las condiciones del vuelo espacial, cumplió el programa trazado y efectuó 48 órbitas alrededor de la Tierra, del 16 al 19 de junio de 1963.

Cinco meses después de su histórica misión se casó con el astronauta Andrian Nikolayev (1929-2004), con quien tuvo una hija llamada Yelena, que nació el 8 de junio de 1964. La “bebé espacial” fue sometida a numerosos exámenes, dado que sus padres eran astronautas, pero finalmente se comprobó que era normal. También se habló mucho de que el matrimonio fue decidido por los dirigentes políticos de la URSS, con el objetivo de armar un “matrimonio cósmico”. Se divorciaron en 1982.
Valentina se casó por segunda vez, con el Dr. Yuri Shaposhnikov, que murió en 1999.

Siguió adscrita al programa espacial, estudió en la Academia de la Fuerza Aérea de Zhukovski, y se graduó como ingeniera espacial en 1969. Obtuvo rangos militares hasta llegar a Coronel ingeniero del Ejército del Aire de la URSS
Precisamente en 1969 se disolvió finalmente el grupo de mujeres cosmonautas creado en 1962, sin que ninguna otra integrante aparte de Valentina viajara nunca al espacio. Ella continuo trabajando en el programa espacial, como colaboradora científica del Centro de Entremamiento para Cosmonautas.
También formó parte de numerosas organizaciones de su país, como el Comité de Mujeres Soviéticas, o el Centro Nacional de Cooperación Internacional y Cultural. Debido a su prominencia ocupó diversos cargos políticos en la URSS. De 1966 a 1974 fue miembro del Soviet Supremo, y de 1974 a 1989 formó parte del Presidium del Soviet Supremo.
Desde 1968 hasta 1987 es elegida presidenta del Comité de Mujeres Soviéticas. En 1969 Vicepresidenta de la Federación Democrática Internacional de Mujeres. Presidenta de la Casa de Europa de Moscú.
Además representó a su país en numerosos eventos internacionales como la Conferencia Mundial sobre el Año Internacional de la mujer celebrada en México en 1975. En 1976 defiende la tesis de doctorado en Ciencias Técnicas. Desde 1986 Valentina Tereshkova, es Presidenta de la U.A.S.A. (Unión de Asociaciones Soviéticas de Amistad).
Autora de varias publicaciones y artículos sobre los problemas de la conquista del espacio cósmico.
Posee numerosas distinciones (doctorados “Honoris causa”, y medallas científicas) otorgadas por Universidades y Sociedades de distintos países.

En 1997 Valentina se retiró de la fuerza aerea y del Cuerpo de Cosmonautas.

A lo largo de los años ha recibido condecoraciones en muchos países del mundo. En el año 2000 fue distinguida por una asociación internacional de Londres como “Mujer del siglo XX”.

No se conoce mucho de la vida privada de Valentina, quien hoy cumple 70 años, mantiene la discrección y continúa mostrando resistencia y tenacidad en el trabajo diario como defensora de la causa feminista y en la promoción de Rusia como un país que posee una rica Historia y un gran patrimonio cultural, científico y artístico.

Rusia ha abierto hoy los informativos radiotelevisivos con la noticia de su cumpleaños. El Presidente de Rusia, Vladimir V. Putin, la ha recibido en el Kremlin y además de felicitarla y regalarla un ramo de rosas, la ha distinguido con otra condecoración.

Felicidades “Chaika”.


Sello soviético conmemorativo de la hazaña histórica de Tereshkova en 1963

  • Yuri Grosvkin

    Lo primero es pedir disculpas a los lectores de Casa Rusia porque en el último párrafo de la entrada hay un error, Valentina fue recibida por el Presidente Putin con motivo de su cumpleaños, pero no en el Kremlin sino en la residencia de Novo-Ogariovo, en las afueras de Moscú.

    Lo segundo es aprevechar este comentario para poner ulo último que ha declarado la heroina: *Si tuviera dinero, viajaría otra vez al espacio aunque sea como turista, y también volaría a Marte, incluso con billete sólo de ida*.

    Este lunes se supo que el vuelo al espacio de Valentina pudo terminar en tragedia, ya que la cosmonauta corrió el riesgo de nunca regresar a nuestro planeta. *Se produjo un error en el programa de vuelo que condujo a que el aparato, con cada nueva vuelta, en vez de acercarse a la Tierra, se alejaba*, explicó Tereshkova.
    En la segunda jornada de su misión el Centro de Control en Moscú logró subsanar el fallo y devolver la nave a la órbita prevista.

    “Su vuelo espacial ha sido y sigue siendo objeto de orgullo del pueblo soviético y ruso”, dijo hoy Putin a Tereshkova, a quien regaló un ramo de flores y un cuadro, obra de la pintora Natalia Tkachenko, la ofreció
    un té y aprovechó para felicitarla con motivo del Día Internacional de la Mujer, que se celebra el 8 de marzo.

    Putin destacó la “enorme contribución” de la primera cosmonauta al desarrollo de las relaciones entre Rusia y otros países.

    El presidente informó a Tereshkova de que ha firmado un decreto sobre su condecoración con la Orden al Mérito, pero explicó que la ceremonia de entrega del galardón, “tal y como debe ser, se celebrará en el Kremlin, de manera solemne”.

  • lazareto

    Tuve la suerte de conocerla personalmente en Madrid hace unos 10 años con motivo de una conferencia en la Escuela de Ingenieros Aeronáuticos, y me impresionó su sencillez, feminidad y al mismo tiempo su cultura, fuerza. Es una de las mujeres que más me han impactado nunca.

  • marissa

    Hola a todos, !!me voy a Moscú en 15 días!!, por favor me podrían dar recomendaciones de lugares raros e interesanes que podría visiar en 4 días??, Quería ir al museo del cosmonauta pero lo cerraron, ¿hay algún otro sitio donde pueda conocer la hisoria espacial rusa?

    Gracias
    Marissa

  • jorge hernandez

    El articulo sobre Valentina Tereshkova esta muy interesante y sobre todo que esta actualizado.

    En en año de 1970 registre a mi hija con el nombre de Valentina en Honor de la primer mujer que salio al espacio, por tal motivo le envie a la Cosmonauta una carta pidiendole su foto autografiada para mi hija, lo cual accedio.

    En el año de 1975 con motivo del Año Internacional de la Mujer de la cual Mexico fue sede. Valentina Tereshkova vino representando a la Union Sovietica. y tuve la fortuna que les tomaran fotos a mi hija junto a Valentina. En ese tiempo la embajada de la URSS editaba una revista en la cual salio un reportaje titulado “DOS VALENTINAS”. El cual guardamos en con mucho cariño.

  • jorge hernandez

    Hoy 16 de junio de 2008, hace 45 años
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    Hoy 16 de junio de 2008 se cumplen 45 años de que salio al espacio la primer mujer Valentina Tereshkova.

    Citare algunas lineas de la autobiografia de la cosmonauta en el libro titulado “El universo es un vasto océano” de la Editorial Progreso.

    …”¡Queridos camaradas, amigos, compatriotas!
    De todo corazón quiereo expresar mi profundo agradecimiento al Comite Central leninista del Partido Comunista de la Unión Soviética, al Gobierno y a todo el pueblo soviético por la gran confianza y el honor depositados en mí
    para realizar el vuelo espacial.
    Estoy orgullosa de qu nuestro talentoso pueblo soviético sea el pionero de la conquista del espacio cósmico y que con sus progresos cause la admiración general de la humanidad.
    Me siento feliz de ser la primera mujer del mundo -ciudadana de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas- que realizará un vuelo al Cosmos.
    Prometo a nuestro heroíco Partido y al Gobierno soviético cumplir con honor la tarea que ha sido encomendada”…..

    Subí los peldaños de la escalerilla de hierro que conduce al ascensor. ¡Cuántas fuerzas y tiempo había invertido para subir aquellos peldaños! De todos lados llegaban exlamaciones de saludo…

    -He cerrado el casco hermético y me he puesto los guantes- informé, adoptando la posición debida para el lanzamiento…

    -¡Preparados!- resonó con particular fuerza en los auriculares del casco la voz de mando desde el silo de mando. Por fin sonó la otra, tan esperada:
    -¡En marcha!
    El reloj marcaba las doce y treinta minutos…
    El cohete se alzó lentamente sobre la plataforma y ascendió haciendo retumbar todo alrededor con el zumbido de sus potentes motores y acelerando inconteniblemente su carrera. Una fuerza extraña se apoderó de mi cuerpo y lo mantuvo oprimido contra el asiento. Las sobrecargas aumentaban, dificultando la respiración. Luego comenzaron a disminuir, y fui sintiéndome más y más aliviada. El sector activo de la Tierra a la órbita lo había soportado bien. Las sobrecargas no influyeron en mi estado de salud.
    Se separó el carenado delantero de la nave. Me deslumbraron los intensos rayos del sol. Por la portilla descubri la Tierra a lo lejos, abajo, y en seguida transmití por radio:
    -¡Aquí “Gaviota”! ¡Me encuentro perfectamente y con buen estado de salud! ¡Veo el horizonte! Una franja azul… ¡La Tierra! ¡Qué bella es! ¡Todo marcha perfectamente! ¡Todo marcha perfectamente!…
    Comenzo la última vuelta, la 48. La nave penetró en la profunda oscuridad de la noche que envolvía´aún el hemisferio occidental, la atravesó y de nuevo salió al día, inundado por la luz alegre del sol. Empuñe el mando a mano y orienté el Vostok-6 en el espacio. De un momento a otro llegaría la orden de conectar la instalación propulsora de frenado. Valeri y yo nos deseamos un feliz aterrizaje….
    ¡Qué hermosa es la Tierra en la que una puede estar de pie, andar, respirar el aire puro de los campos, esuchar de cerca el parloteo de las aves y las voces de las personas! Me quité la escafandra y me quedé con el traje deportivo azul….
    Pensé que estaría bien escribir un libro de mi vida…. ¿Cómo titularlo? Recordé todo lo que había pasado en la Tierra y en el Cosmos, eché mentalmente una ojeada al futuro de toda nuestra unida familia de cosmonautas soviéticos, y el título salió por sí solo: EL UNIVESO ES UN VASTO OCÉANO.

    Con estas palabras de Valentina termina el libro.

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