Carlos Taibo vuelve a publicar sobre Rusia

Rusia en la era de PutinCarlos Taibo es un personaje conocido por todo aquel que haya tenido interés por el colapso de la Unión Soviética y la Historia reciente de Rusia. Sobre todo a principios de los 90 se destacó como experto en la materia más allá del entorno académico (es profesor de Ciencia Política en la Universidad Autónoma de Madrid y en la UNED), dado el interés mediático que tuvo la desintegración del sistema soviético. Ahora ha vuelto a publicar un libro sobre Rusia, después de que en los últimos años hiciera lo propio con otros temas como la globalización o la Constitución Europea.

En esta ocasión aborda la Rusia del siglo XXI, es decir, la Rusia de Putin. Aunque este libro ya tiene su sitio en mi librería, aún no he tenido la ocasión de leerlo, así que me conformo con poner la reseña que la editorial tiene en su sitio web y la crítica que hizo Felipe Sahagún en el suplemento cultural de El Mundo.

Sobre el autor
Carlos Taibo, profesor de Ciencia Política en la Universidad Autónoma de Madrid, es autor de numerosas monografías sobre la Europa central y oriental contemporáneas. Entre ellas destacan: La Unión Soviética de Gorbachov (Fundamentos, 1989), Crisis y cambio en la Europa del Este (Alianza, 1995), La explosión soviética (Espasa, 2000) y El conflicto de Chechenia (Catarata, 2005). En los últimos años se ha interesado por materias más generales, como lo testimonian los libros Cien preguntas sobre el nuevo desorden (Punto de Lectura, 2002), ¿Hacia dónde nos lleva Estados Unidos? (Ediciones B, 2004), Los movimientos de resistencia frente a la globalización capitalista (Ediciones B, 2005), Crítica de la Unión Europea (Catarata, 2006) y Rapiña global. Una introducción a la política internacional contemporánea (Punto de Lectura, 2006), así como la larga conversación que mantuvo con el escritor José Luis Sampedro publicada bajo el título Sobre política, mercado y convivencia (Catarata, 2006). Comentarista habitual de la Cadena SER, escribe sobre política internacional en El País, La Vanguardia, El Periódico de Cataluña y los diarios del grupo El Correo.

Reseña de La Catarata
¿Cómo es posible que un presidente como Vladímir Putin mantenga cotas tan altas de apoyo popular en un escenario en el que, como se pone de relieve en este libro, es más que dudoso que sus políticas estén produciendo los resultados deseados? ¿Se trata realmente del estadista eficiente que nos retratan los medios de comunicación occidentales? ¿Supone su gobierno el prólogo de una nueva etapa o el epílogo del sistema precedente? Rusia en la era de Putin es un completo y esclarecedor análisis de la figura de este controvertido presidente y en sus páginas se examinan, de manera minuciosa y clara, los principales problemas del país: el asentamiento de un orden crecientemente autoritario, la debilidad de las organizaciones sociales, las enormes dificultades para poner orden en un maltrecho Estado federal, el enquistado conflicto de Chechenia, la bonanza económica derivada de la subida en los precios internacionales del petróleo, la relación entre el poder político y los oligarcas, los numerosos problemas sociales que perviven, la delicada tesitura que atraviesan las fuerzas armadas y la condición de una política exterior que en muchos terrenos muestra una franca sumisión a Estados Unidos.

Reseña de El Cultural
Carlos Taibo, profesor de Ciencia Política en la Universidad Autónoma de Madrid, describe la Rusia de Putin como “una democracia de baja intensidad”, más libre y democrática que la Unión Soviética, pero con un sistema político “cada vez más marcado por una impronta autoritaria”. Sus últimas acciones contra Ucrania y Georgia, y los asesinatos de los periodistas más críticos del Kremlin, como Anna Politkovkskaya, confirman ese diagnóstico.

Pionero en los estudios de la Unión Soviética en España con una magnífica tesis doctoral sobre el Ejército soviético y numerosos trabajos parciales sobre la perestroika desde el Centro de Investigación para la Paz (CIP), en el que trabajó durante años, y desde la universidad, Taibo presenta hoy Rusia en la era de Putin como la última parte de una trilogía precedida por La explosión soviética (2000) y El conflicto de Chechenia (2005).

En doce capítulos, analiza con rigor académico, sin concesiones a la literatura, al reportaje o al periodismo, la meteórica carrera de Vladimir Putin hasta la presidencia de una federación que sólo tiene de federal el nombre, su hiperpresidencialismo, la fragilidad de la sociedad civil rusa, el agujero negro de Chechenia que le sirvió de catapulta, la mordaza que ha impuesto a los medios de comunicación, las enormes vulnerabilidades de su aparente bonanza económica, el caldo de cultivo en el que prosperan unos cuantos oligarcas y el crimen organizado, la corrupción rampante, la grave crisis del viejo Estado-providencia, el deterioro progresivo de sus Fuerzas Armadas y las dificultades para recuperar la influencia perdida en el extranjero lejano y el control del extranjero cercano. Cada capítulo recoge de cien a doscientas citas de las principales obras sobre el objeto de estudio, el noventa por ciento de ellas en lengua inglesa. Es fácil distinguir, en cada capítulo, las tres o cuatro fundamentales para el lector que desee profundizar en cada problema tratado. El texto se completa con un listado de las abreviaturas utilizadas, la bibliografía general y un índice onomástico muy útil para cualquier consulta. Lejos de los análisis en blanco o negro de tantos autores, Taibo prefiere presentar, –siempre con matices, interrogantes y condicionales– los argumentos a favor y en contra de Putin en cada caso a partir de las investigaciones realizadas por los principales investigadores y deja que el lector saque sus propias conclusiones.

¿Quién es Putin? Un rehén de la familia y del régimen que lo eligió. ¿Es prólogo de algo nuevo o epílogo del sistema que ha heredado? Un poco de todo, pero más continuador y estabilizador que revolucionario del orden recibido. Carlos Taibo parece hacer suya la calificación de “autocracia democráticamente legitimada” de Lilia Shevtsova y resume en cuatro grandes rasgos los principales vicios del régimen putiniano: un pluralismo muy limitado, notables agresiones contra el principio de división de poderes, una eficiente despolitización y el empeño en evitar incertidumbres ante el futuro.

No se pronuncia claramente sobre ninguna opción de futuro: reforma de la Constitución para presentarse a un tercer mandato; establecimiento de una presidencia de la unión que, aparentemente, desean Rusia y Bielorrusia para colocarse en el nuevo puesto; el intercambio de las funciones actuales del presidente (omnímodas) y del primer ministro (mínimas) para convertirse en primer ministro y, como parece más probable, la elección de un sustituto fiel que respete su legado y, sobre todo, sus intereses, con la misma lealtad con que él ha respetado los de la familia Yeltsin.

Reconoce la habilidad de Putin para convencer a muchos de que sus decisiones responden a lo que la mayoría de los rusos desean, pero cuestiona seriamente lo que muestran las encuestas. Confirma, con mil pruebas, los espasmos autoritarios que despuntan por doquier en la Rusia de Putin, pero rechaza la idea generalizada de que el presidente ruso se esté saliendo con la suya.

“En ese magma –concluye el autor volviendo a sus investigaciones sobre globalización– Rusia es un escenario más de experimentación de la globalización capitalista” y sus dirigentes “han aceptado sin pestañear la gestación de un paraíso fiscal de escala planetaria”. Es aquí donde más se aleja Taibo de los análisis al uso de la Rusia de Putin.

Rusia en la era de Putin
Carlos Taibo
Editorial: La Catarata
Precio: 19 euros (IVA incluido)
Páginas: 320
Dimensiones: 16×24 cm.
ISBN: 84-8319-278-0

Soy el artífice de que este sitio web funcione. Me fascina la historia de la Unión Soviética y Rusia, su cultura, sus tradiciones, su idioma (aunque con este último mantenga una relación de amor-odio). Me quedo con momentos históricos: todo lo que sucedió en el Frente Oriental de la Segunda Guerra Mundial y la Perestroika.

  • lazareto

    Hay que leer este libro, como todos los que se publican en relación con Rusia, sólo así podremos forjarnos nuestra propia opinión. Si me habéis leído en el foro, habréis visto mi opinión sobre el autor, pero ruego encarecidamente que lo compréis y lo analicéis sin prejuicios. Interesante!

  • Gabriel

    Carlos Taibo es un sujeto de la izquierda española cuya visión de Rusia en nada se distingue de la que ofrecen los medios de comunicación en general (sean de izquierdas o de derechas) en esta orilla de río Bravo. Las opiniones de Carlos Taibo sobre la Rusia actual forman parte de la guerra sucia mediática contra aquel país.

    En cuanto al rigor de los análisis de Carlos Taibo de la Rusia actual, baste decir que a lo largo de 15 años este analista jamás ha acertado en ninguno de sus pronósticos. En el análisis de la Rusia actual existe un espacio en el que convergen tanto las fobias y los impulsos irracionales de una derecha que sigue viendo en Rusia al eterno enemigo y no le perdona su reciente pasado comunista, y de una izquierda que no le perdona a Rusia que haya dejado de serlo. Los análisis de Carlos Taibo se gestan en esa zona cero, en ese espacio convergente.

  • blog

    Estoy de acuerdo. He leído obras de Carlos Taibo sobre la Unión Soviética y me han parecido acertadas y honestas. Sin embargo, sus opiniones sobre la Rusia actual son parciales y fácilmente rebatibles. Desde un conocimiento profundo de la bibliografía, estadísticas y testimonios de personas que la conocen bien, el avance ruso -aún con sus problemas- es ciertamente innegable. Taibo es un experto en “sovietología”, pero se ha quedado en el S.XX, su frustración por la fracasada vía soviética no le permite ver con claridad la realidad actual de la Federación rusa.

  • Gabriel

    El libro puede leerse con la mejor de las voluntades. El problema no reside en el lector, sino en el autor (Carlos Taibo) que ha escrito el libro con muchos prejuicios y, lo que es peor, con un gran desconocimiento de la materia. Como he dicho más arriba, desde 1991 hasta el día de hoy, Carlos Taibo no ha acertado en ninguno de sus pronósticos sobre el desarrollo político y económico de la nueva Rusia.

  • Carlos Taibo

    Mucho agradeceré a mis amigos ‘Lazareto’ y ‘Gabriel’ que den cuenta a los lectores de casarusia de cuáles son esos pronósticos que formulé en su momento y que el tiempo ha venido a desmentir. Así ambos podrán demostrar de paso que, en efecto, han leído lo que escribo. Aunque, la verdad, algunas de las afirmaciones que vierten, sonrojantes, parecen revelar, no que yo tenga razón –¿quién soy yo para aseverarlo?–, sino que quien critica a menudo no sabe de qué está hablando. Cualquier lector que se aproxime a “Rusia en la era de Putin’ apreciará inmediatamente que la obra –discutible, naturalmente– remite a cuestiones bastante más complejas que las que retratan comentarios a vuela pluma realizados, por añadidura, desde el anonimato. Y que tiene poco que ver, por cierto, con el discurso dominante entre nosotros. Carlos Taibo, Madrid.

  • Yo también soy Carlos Taibo

    Tú que te dices llamar Carlos Taibo también nos puedes hablar desde el anonimato, esto no es un juicio y nadie tiene porque demostrar tu culpabilidad, no invoques a lazareto y Gabriel y demuestra que tú tienes razón.

  • Haya paz y calma, que este no es el escenario más apropiado para ataques o discusiones.

    Yo te aseguro que el Carlos Taibo firmante es el Carlos Taibo auténtico.

  • Gabriel

    Mis críticas a Carlos Taibo se basan en los comentarios sobre Rusia que este sujeto ha hecho a lo largo de los años en distintos medios de comunicación. De todos los pronósticos catastrofistas que el sujeto realizó, no se ha cumplido ni uno. La Rusia de hoy no es la Rusia de la década de los 90 en ningún aspecto. Rusia no ha retrocedido; ha avanzado, y para saber eso tengo otras fuentes de conocimiento que el señor Carlos Taibo. Yo no he leído su libro, ni tengo intención de hacerlo, por las razones ya expuestas.

  • carlos taibo

    Mucho agradeceré al incógnito ‘Gabriel’ que proponga algún ejemplo de mis pronósticos catastrofistas, aunque, claro, convengo en que le va a resultar un poco difícil si no tiene por costumbre leer lo que escribo [y que no la tiene lo demuestra, patéticamente, el hecho de que me atribuya alguna suerte de querencia por lo que fue la URSS]. Queda, por tanto, disculpado.
    Me gustaría, eso sí, que ya que sabe tanto sobre lo que yo ignoro, acepte de buen grado un debate público sobre la Rusia de hoy. Tendría que abandonar por un momento, claro, ese lamentable anonimato que permite convertir un respetable y necesario debate en esta miseria oprobiosa. Carlos Taibo, Madrid. 🙂

  • Gabriel

    Al parecer, Carlos Taibo está muy dolido por mis comentarios acerca de los análisis que él ha hecho en los últimos quince años en distintos medios de comunicación sobre la Rusia postsoviética.

    Se duele el pobre hombre, se duele. Bueno: es su problema.

    No soy yo quien ha sido invitado (yo soy un humilde ciudadano) por distintas emisoras de radio y canales de televisión para abrir la boca y contribuir a la guerra sucia mediática contra Rusia.

    Claro que no he leído nada de lo publicado por este sujeto, que de forma tan patética manifiesta aquí su dolor.

    Yo no me gasto el dinero ni pierdo el tiempo leyendo las publicaciones de quien ya me ha demostrado en NUMEROSÍSIMAS ocasiones y en distintos medios de comunicación de esta orilla de río Bravo, que sus opiniones acerca de Rusia (la Rusia actual) valen tanto como las de cualquier vocero del diario La Razón, El Mundo, el ABC o El País. En cuanto se trata de Rusia (da igual si es soviética o no), todos los medios de este lado de río Bravo olvidan sus diferencias y se unen en el “todos a una”…

    Por supuesto que conozco el punto de vista de Carlos Taibo acerca de Rusia. Por eso no leo lo que el publica. No tengo ninguna necesidad.

    La guerra sucia mediática para el que se la trabaja (y cobra por ello).

  • Estimados amigos, quiero pediros de nuevo que las críticas y discusiones se hagan de forma educada y civilizada, argumentando con hechos o datos lo que se critica.

    Os recuerdo también que para este tipo de conversaciones, existe un foro que se presta mejor para estos temas.

    Gracias

  • Carlos Taibo

    Gracias a Antonio Lite por su quehacer y corrección; le debo una.
    Veo que al amigo ‘Braulio’, que me sigue calificando de ‘sujeto’ , no le va bien debatir en público. A decir verdad, y vista la hondura de sus argumentos, lo entiendo. Me permitirá al menos -espero- que haga lo que esté en mis manos para difundir sus sesudas ideas. Saud y anarquía. Carlos Taibo

  • Gabriel

    He creído entender que Carlos Taibo me exige que le conteste con el carnet de identidad en la boca y las manos en alto. Pues no, lo siento; no soy partidario del “salud y anarquía”.

  • Melibea

    La verdad es que no suelo utilizar este foro más que para informarme y plantear eventos culturales pero estos días me siento ofendida ante los comentarios que se están haciendo aquí sobre Carlos Taibo. Si algunos de los que escriben (en su total y lícita libertad, por supuesto) conociesen un poco, ya no digo mucho, la opinión del autor se darían cuenta de que no saben de lo que están hablando. Además, me parece que para opinar de una manera tan directa de alguien en un foro público lo mínimo es mantener la educación y documentarse bien antes, no ‘tirar la piedra y esconder la mano’. Eso es muy fácil.

    Esto me da mucha pena porque todos los que utilizamos Casa Rusia para mantenernos informados de asuntos varios adoramos Rusia, en una medida u otra, por cualquier motivo o razón. Pero no resulta fácil hacer una mínima crítica acerca de ella porque, entonces, se supone que somos unos ‘traidores a la madre patria’. Estos foros han de servir para plantear ideas, hipótesis o rebatir otras de manera productiva no para linchar la ideología o forma de pensar de alguien. Uno puede amar como el que más algo y justo por eso opinar, criticar e intentar que garrafales errores no se sucedan más para que las cosas mejoren.

    Como muchos de vosotros, tengo la gran suerte de haber vivido en Rusia varias veces, país que adoro, y por eso puedo decir que las cosas allí no van bien y no hay predicciones reales que auguren un futuro positivo a corto plazo en la sociedad rusa. Sólo hay que darse una vuelta por cualquier calle algo alejada del centro de Moscú o visitar ciudades más pequeñas para ver cómo vive la gente y dejarse de tanto informe económico que muestra la realidad de muy pocos.

    Se ha hablado aquí de ‘guerra sucia mediática’ y me parece ridículo pensar que existe una conspiración universal en contra de Rusia. Si uno vive allí como un ciudadano más (ya no digo como corresponsal de un gran medio ni como un ‘turista de autobús’) verá cosas a diario que, literalmente, le revolverán por dentro. En Rusia hay cosas realmente maravillosas y otras mucho peores, y es cierto que a menudo son estas últimas las que salen a la luz. Pero como pasa con casi todo hoy en día, no sólo con Rusia que hace tiempo que dejó de ser (si es que algún día lo fue) el ombligo del mundo. Así que, por favor, intentemos mantener la educación en una página que nos une a muchos en nuestro gran cariño por Rusia.

  • Gabriel

    Le puedo asegurar a Melibea que conozco muy bien el punto de vista de Carlos Taibo sobre Rusia y las fuentes de las que él bebe. Está claro que Melibea, Carlos Taibo y yo no tenemos los mismos puntos de vista sobre Rusia y hacemos una valoración muy distinta de la Rusia de hoy y de sus perspectivas.

  • Carlos Taibo

    Gracias, Melibea. Y gracias también a ‘Gabriel’, que por una vez no me ha llamado ‘este sujeto’. Vamos progresando. Carlos Taibo.

  • Gabriel

    Parece ser que a Carlos Taibo le preocupa mucho la opinión que dos o tres personas tengamos de él y su ingente obra en un pequeño foro. No debe de andar muy sobrao de lectores…

    Por cierto, me llama también la atención que el discípulo de Majnó escriba el nombre “Melibea” sin comillas, reservándolas para el mío… A lo mejor quiere dar a entender que “Gabriel” no es más que un nick, mientras que “Melibea”…

  • carlos taibo

    Yo mismo soy una invención, sí, que se transmuta en otros. Y usted un guardia civil retirado –lo digo porque lo de ‘ese sujeto’ recuerda a atestado ordinario–. Comprendo, eso sí, que quien, con una bajeza incomún pero lógica, habida cuenta del espíritu de guardería infantil de sus ‘argumentos’, insulta como usted lo hace, prefiera mantener el anonimato.

  • Gabriel

    Señor Carlos Taibo (fíjese que en esta ocasión evito utilizar la expresión “sujeto”, que tanto le ofende), para mí usted es un ente tan anónimo, como lo pueda ser el cuentacuentos Matías Prats júnior de Antena3 (que comenta las noticias del mundo como quien cuenta chascarrillos, con el codo apoyado en la barra de un bar y haciendo malabares con un palillo en los labios), la Pantoja o David Bisbal, pues conocer sus nombres y apellidos no les hace más cercanos, más tangibles, más presentes en mi vida. Sé que existen, cierto; sé que están ahí, pero nada más.

    Ese afán por conocer la identidad (nombre y apellidos, número de DNI, señas, etc.) de quienes le critican, no mejora la opinión que yo tenía de usted en tanto que profesor de ciencia política, señor Taibo. Comprendo que lo que a usted más le irrita, es que las críticas hacia su visión de Rusia provengan de quienes conocen muy bien ese país y tienen una opinión distinta. Qué le vamos a hacer el mundo es plural. No se lo tome tan a pecho.

    En fin. Permítame que no me despida de usted con un primitivo y alarmante “salud y anarquía”, porque además de no ser un admirador de Durruti o Majnó, me considero una persona con un cierto grado de madurez, cuya díscola adolescencia hace tiempo que deambula por la Vía Láctea.

    Le deseo que publique muchos libros y que le entreguen la llave de oro del Pentágono o del edicificio de la sede de la OTAN en Bruselas.

  • Carlos Taibo

    Me pregunta mi hija por qué pierdo el tiempo en tonterías como ésta. Lo único que se me ha ocurrido responderle es que a mis alumnos, al parecer, les hace gracia. Pero me declaro derrotado. Al cabo lleva toda la razón Gabriel: ‘Rusia va bien’, el capitalismo de cuartel gasificado funciona y yo estoy vendido –todo el mundo lo sabe– al gran capital. Recuerdos, por cierto, al silencioso Lazareto. Y hasta otra. Carlos Taibo.

  • Por razones técnicas, esta sucesión de comentarios se mueve al foro.

    http://www.casarusia.com/foro/viewtopic.php?p=4750

    Gracias

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